A la hora de diseñar un plan de marketing digital, primero tenemos que pensar en el panorama general y elegir ideas y conceptos concretos. Los objetivos de negocio a corto, medio y largo plazo: las estrategias para alcanzarlos, los canales que vamos a utilizar y la inversión tanto de tiempo como de dinero conforman la base de un buen plan de marketing.
Para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto (incremento de leads, ventas o porcentaje de fidelización de clientes), la mejor receta es desglosar el plan en micro objetivos específicos que se enmarquen dentro de los objetivos globales de marketing y que se puedan alcanzar con acciones claras, concretas y medibles. La planificación también es muy importante: cada mes o trimestre debes planificar tus tareas, en función de tus objetivos y de lo que quieres conseguir con ellos. Después de esto, llegamos a la medición y a la necesidad de utilizar la analítica web para medir los resultados de marketing. ¿Por qué es tan importante un análisis fiable, completo y rápido de los datos de las campañas? Principalmente porque la información nos aporta conocimiento. El objetivo de la analítica digital es identificar tendencias y comportamientos de los usuarios para poder tomar decisiones y reorientar nuestro plan, en caso de que sea necesario. El análisis también sirve para estudiar los flujos de trabajo que diseñemos, encontrar debilidades y preguntarnos el por qué hasta dar con la solución.
La optimización continua de procesos y acciones, adaptadas a las circunstancias y demandas de nuestro público, puede ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos más rápidamente. Y para disfrutar de las ventajas de medir la estrategia digital de una empresa, necesitamos herramientas tecnológicas que puedan ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades.
Cómo medir los resultados de un proyecto: Plan de análisis digital
Primero debemos definir indicadores para medir los resultados. Luego podemos configurar nuestro software de análisis según nuestros intereses y ver si estamos alcanzando el ROI deseado. La forma más fácil es crear un cuadro de mando vinculado a todas las fuentes de datos de las que necesitamos información: redes sociales, web, correo electrónico o teléfono.
Es importante que los cuadros de mando o centros de mando también sean personalizados según el miembro del equipo que acceda a ellos, deben mostrar sólo las métricas más importantes de su trabajo. No va a ser lo mismo un Marketing Project Manager que un director de operaciones. Y la omnicanalidad es otro reto a superar: el usuario es siempre el mismo, aunque utilice canales diferentes y la integración de distintas herramientas de analítica permite seguir la experiencia del usuario sin repeticiones y nos da una información mucho más completa sobre su comportamiento.
Estas son algunas de las herramientas que nos brindan buenos resultados analíticos y nos ayudan a tomar las decisiones correctas: Estudio de casos, Cuadro, Power BI y Metabase.
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